Maestros del maquillaje: Stan Winston


Winston llevó al máximo los trabajos de Bottin y Baker, de quienes me he ocupado en otros artículos previos. Su maquillaje deja de serlo para convertirse en otra cosa: una mezcla de robótica con animatrónica y creación de complejas esculturas animadas.

Sus trabajos más espectaculares fueron el enorme T-Rex teledirigido y los Velociraptores animatrónicos de "Parque Jurásico". En estos casos el trabajo del artista es más bien investigación y desarrollo (I+D) que otra cosa.

La filmografía de este ciudadano del Estado norteamericano de Virginia se dispara a títulos de primera fila, como "Barman vuelve" o la serie de películas de "Terminator" o "IA" de Steven Spielberg. Su empresa, Stan Winston Studio, se ha mantenido como puntera en el mundo del maquillaje más espectacular durante años.

Sin embargo, uno de sus mejores trabajos está casi olvidado. Fue la extraña película "Heartbeeps", en los años 80, protagonizada por robots, y creada con una mezcla de maquillaje y prótesis de látex que le supuso una nominación al Oscar en 1983.


En la imagen, Stan Winston dando unos toques a Danny de Vito caracterizado del personaje de El Pingüino en "Batman Vuelve", obtenida en su página web oficial.

Maestros del maquillaje. Rob Bottin


En esta serie cada maestro de este arte tiene sus discípulos, formando una larga cadena entre generaciones, aunque en algunos casos no se conocieran. Lon Chaney fue maestro de Jack Pierce. Este, muy celoso de sus secretos, lo fue, muy a su pesar, de Dick Smith, a través de revistas especializadas como "Famous Monsters of Filmland", que Smith devoraba de niño. Smith fue por su parte maestro de Rick Baker, y este lo fue a su vez de Rob Bottin.

La película por la que Bottin, que se especializó en llevar al extremo los trabajos protésicos de Baker, pasará a la historia, es "La Cosa", de John Carpenter, con unos efectos de maquillaje que superaban a todo lo hecho hasta entonces, pero que se salían claramente el trabajo del maquillador hacia una nueva frontera entre la escultura y el modelado con plástico. Igualmente interesante fue el trabajo de Bottin para la película de Ridley Scott "Legend", con su asombroso diseño del Señor de la Oscuridad para la película. Un personaje impresionante para un actor bajito y menudo, como Tim Curry.

Bottin ha seguido trabajando en películas como "Desafío total", "Misión: Imposible" o "Fight Club".


En la imagen, Bottin posa junto a una de sus atormentadas creaciones para "La Cosa", caracterizado él mismo de vampiro o algo así...

Maestros del maquillaje: Bud Westmore, una historia de ida y vuelta


Termino mi repaso a la saga de los Westmore con una curiosa historia que me ha recordado la foto que ilustra este texto.
En ella vemos a uno de los hermanos Westmore, Bud, caracterizando al actor James Cagney en 1957 para la película El hombre de las mil caras, dirigida por Joseph Pevney. La película era la biografía del legendario Lon Chaney, a quien dediqué uno de los primeros artículos de este blog, y que además fue uno de los pioneros del maquillaje de caracterización en el cine, que aplicaba sobre sí mismo.

Bud tuvo que investigar minuciosamente el trabajo de Chaney, cuyos métodos de caracterización mantuvo en secreto hasta su muerte, y aplicarlos en el rostro de James Cagney, que carecía de la angulosidad del de Chaney.
En Esa película, la mayor saga de maquilladores del cine americano daba su personal homenaje a uno de los creadores de la especialidad.

En la imagen de abajo, Chaney trabaja en su caracterización para la película London after midnight, y el resultado final. Esta película está lamentablemente desaparecida.


Historia del maquillaje: Años 20-30 (El Charlestón)


El charlestón fue uno de los bailes más excéntricos del siglo XX. Nace después de la primera guerra mundial y lo hace popular en Estados Unidos en 1923 el compositor James P. Jonhson. aunque parece que su origen es anterior a su éxito y nació como una danza folclórica de la raza negra de los puertos, entre ellos el de Charleston, en Carolina del Sur.  Su pico de furor lo alcanza entre 1926 y1927.


El baile dio origen a una nueva forma de vestir y de ver la vida. Después de la tragedia que supone la guerra, la gente sólo quería bailar y divertirse. Fue el nacimiento de las Flappers, la mujer moderna, soltera, joven y de clase media que trabaja, usa mucho maquillaje, fuma, bebe, conduce y vive en la ciudad. Coco Chanel se convirtió en icono de la moda de aquella década.
Llevaban faldas o vestidos holgados y de talle bajo brillantes y con lentejuelas, con flecos o plumas en su terminación para que se notara su movimiento al bailar. Y se llevan mucho los complementos; las boas, las boquillas largas, las pieles, las capas y las perlas. Los zapatos con tacón medio para poder bailar y con tiras en el empeine cogidas al tobillo. "El gran Gatsby" la novela de F. Scott Fitzgerald, llevada al cine, es un referente de esa época.


Se empieza a llevar el pelo corto y  las ondas al agua. Y se adorna con tocados, plumas o redecillas.
En cuanto al maquillaje, la piel es muy clara.
Las cejas muy finas, largas y caídas.
El ojo redondo y muy oscuro con degradados en tonos negros, violetas y burdeos. Mirada triste.
El pómulo muy redondo y rojizo.
La boca pequeña y en tonos granates.


En Europa se hizo popular por el musical negro "Runin' Wild" de Josephine Baker. A partir de ahí empieza a decaer, aunque nunca ha quedado en el olvido y se ha seguido bailando en teatros y musicales.





Maestros del maquillaje: Michael Westmore.


Uno de los últimos miembros de la más lóngeva saga de maquilladores de Hollywood inaugurada por George Westmore en 1917 es Michael Westmore, conocido sobre todo por su innovador trabajo a base de látex y prótesis en varias series televisivas de la saga Star Trek. Westmore, con su trabajo a la vez realista pero muy imaginativo, revolucionó la serie de televisión en su revitalización de los años 80 y 90, ya que en sus primeras temporadas de los años 60, el presupuesto y las técnicas disponibles por sus predecesores al frente del departamento de maquillaje habían sido muy limitados.
Westmore empezó en 1986 dirigiendo el maquillaje de la serie “Star Trek: La nueva generación”, y desde entonces coordinó el maquillaje y la caracterización de las siguientes sagas de la franquicia, como “Star Trek: Espacio profundo nueve”, “Star Trek: Voyager” o “Star Trek: Enterprise”, amén de varias de las películas.
Obtuvo un Oscar en su especialidad por la película “Máscara” de 1985, y dos de sus trabajos en cine más destacados fueron en sendas películas centradas en el mundo del boxeo: “Rocky” y “Toro Salvaje”.

Historia del maquillaje: Los años 70



En esta década hay que diferenciar varios estilos. En los primeros años  aún siguen apareciendo los maquillajes intensos con sombras brillantes, eyeliner negro y pestañas postizas. Pero la piel bronceada empieza a imponerse y poco a poco también el maquillaje mucho más suave y natural. Comienzan también a salir al mercado productos de belleza de tratamiento. En cuanto al vestuario hay que destacar el calzado con plataformas, los vestidos con formas geométricas, los shorts y las botas blancas hasta las rodillas.

Los 70 fueron cualquier cosa menos tranquilos. Las experiencias con las drogas, los cantautores con canciones protesta, las convulsiones políticas, el terrorismo, y la lucha de las mujeres por sus derechos. Una mujer,  Anita Roddick, revolucionó el negocio de la cosmética creando productos de belleza naturales y ecológicos. Fundó en Londres The Body Shop. Su idea era responder a la gigantesca industria que trabajaba con fórmulas químicas, usando productos elaborados de forma tradicional por mujeres de diversos rincones del planeta. El concepto triunfó.

Aunque el movmiento  hippie comienza en los años 60, se extiende en la moda más o menos hasta el 75. Con pelo largo en hombres y mujeres, trenzas,  coletas, flores y cintas en el pelo, pantalones de pata de elefante, vestidos con alegres estampados y sandalias  o botas camperas,  llegaron los jóvenes idealistas con su lema “Love and peace”  y apostando por lo natural.

El maquillaje era muy ligero y la piel muy bronceada.
Las cejas finas.
Delineador negro y máscara de pestañas en el párpado superior.
Pómulos suaves y rosados.
Labios en tonos muy naturales como el rosa y el nude.
El pelo largo suelto, o con peinados poco elaborados como trenzas y coletas, y a menudo adornado con flores y cintas.


Hacia finales de los 70, la moda vuelve a dar otro giro. De la apuesta por la naturalidad del movimiento hippie se pasó a los maquillajes extremos. El glam rock volvió a introducir el color en la moda. Con maquillajes llamativos aparecieron Gary Glitter, Marc Bolan y sobretodo David Bowie con su personaje Ziggy Stardust, a favor de una presencia más estética y manifestando que el concepto “unisex ”no tenía por qué ser esa especie de indefinición de la mujer, sino que el hombre también tomaba partido. Es también el momento de esplendor del artista plástico Andy Warhol, que lanzaba su credo de, todo el mundo puede ser una estrella durante cinco minutos, sólo hay que creer en Andy Warhol.


Maquillaje: Labios seductores


Los labios constituyen un arma importante de seducción para la mujer. Se pueden maquillar de manera diferente según el maquillaje que se esté realizando y el efecto que se quiera conseguir.
Para realizar un buen maquillaje de labios lo primero que se debe hacer es exfoliarlos e hidratarlos. Existen diferentes productos exfoliantes de labios en el mercado, pero también es posible hacerlo con un simple cepillo de dientes realizando movimientos circulares y suaves por toda la boca. Seguidamente se debe aplicar una crema hidratante de labios o incluso un poco vaselina. También es importante proteger los labios de las temperaturas extremas.

Si quieres que tus labios tengan un aspecto natural, basta con que te apliques un toque de gloss en un tono rosa o nude. Si por el contrario quieres un labio más sofisticado y provocativo, lo mejor es delinearlo y rellenarlo de tonos llamativos e intensos como  el rojo, Burdeos , fucsia…El delineador debe ser de un tono similar a la barra de labios que vayas a aplicar puesto que debe camuflarse con él, para que tengan un aspecto elegante y no ordinario.

Según las tendencias y los gustos particulares de cada uno se pude elegir entre tonos mates o con brillo. Si aplicas gloss transparente encima del color que has utilizado lo intensificarás, le darás más volumen y un aire más sensual.



Y por supuesto, se puede jugar con la creatividad y la fantasía, que es algo habitual a lo que se suele recurrir a menudo en las sesiones de moda.